La carta de presentación se ha vuelto en un documento imprescindible en la búsqueda activa de empleo. Ante un mercado saturado de profesionales dispuestos a prestar sus servicios en aquellas empresas que lo necesitan, los curriculums se han vuelto cada vez más sofisticados y, en consecuencia, también las cartas de presentación.

¿Por qué son tan importantes?

En primer lugar, son un signo de diferenciación. Mientras que la gran mayoría de personas que postulan sus candidaturas a través de internet se limita a incluir las datos justos y necesarios, aquellas personas que adjuntan una carta de presentación muestra, incluso antes de haber leído su curriculum, mayor interés por el puestos de trabajo.

Como segundo aspecto, supone la posibilidad de hablarle directamente al reclutador que recibirá la candidatura. La frialdad de las candidaturas a distancia se rebaja levemente con la inclusión de la carta. Pasamos de ser un curriculum estandarizado a una persona que se dirige al seleccionador.

En último lugar, es una oportunidad genial para enfatizar aquellos puntos de nuestra experiencia y formación que se adaptan más a la oferta y que pensamos que pueden llamar más la atención del reclutador.

¿Cómo redactarla?

A esta pregunta no existe una respuesta que sea válida para todo el mundo. Nuestra carta de presentación será de una forma u otra dependiendo de la oferta o puesto al que queramos optar.

Sin embargo, existen algunas características que no debemos pasar por alto:

  • Cuida el formato y la ortografía. Este escrito va a ser la primera impresión que tenga la empresa de ti. Utiliza los correctores de los programas informáticos como Word y en caso de no conocer su funcionamiento pide ayuda. Todo el mundo tenemos a algún amigo, familiar o conocido que nos puede echar una mano con estas labores y así no perder una oportunidad.
  • Evita las plantillas. A pesar de que en esta entrada voy a ofrecer algunos ejemplos de carta de presentación, las plantillas para procesos selectivos con una gran afluencia de candidatos pueden hacer que literalmente aburramos al entrevistador. Cuando una persona ha leído 5 cartas exactamente iguales empezará a tener en menor consideración esas candidaturas. Por ello, las plantillas deben ser una guía, no una copia y pega al que nos ciñamos de forma literal.
  • La estructura de una carta de presentación es importante. Una básica deberá incluir: Un primer párrafo en el que justifiquemos el envío de la candidatura y nos presentemos. Un segundo apartado en el que pongamos en valor nuestra experiencia relacionada con el puesto y todas aquellas virtudes que no recoge un curriculum. Por último, despedirnos educadamente y dejando abierta la posibilidad a una entrevista.
  • No repitas todo tu curriculum. Para hablar sobre toda tu experiencia y formación ya está el CV. Trata que la carta simplemente mencione aquellos aspectos más relevantes del curriculum. La carta no es tan sólo una forma de hacer ver tu experiencia, sino de entrever aptitudes como la expresión, redacción, etc.

En los siguientes enlaces podréis encontrar unos modelos de carta de presentación de las webs Primerempleo y Modelocurriculum, que servirán de guía para aquellos que no quieran empezar desde cero su carta.