En la entrada de hoy me gustaría analizar una entrevista realizada por eldiario.es a Rafael Rofman[1], especialista líder en Protección Social en el Departamento de Desarrollo Humano para América Latina del Banco Mundial. En esta entrevista valora diferentes aspectos sobre el desempleo juvenil en España, centrándose especialmente en el caso andaluz.

En un primer lugar, y sin entrar en contenido, cabe destacar el desafortunado titular para una entrevista que evidencia muchas otras conclusiones y reflexiones que en materia de empleo deberían ser tenidas en cuenta. Una entrevista en la que se tocan temas como la importancia de adecuar las políticas formativas a la realidad socioeconómica o la necesidad de territorializar determinadas fases decisorias de la creación de políticas públicas para combatir el desempleo juvenil, podría haberse distanciado del catastrofismo que desprende el titular.

Entrando en materia, el señor Rofman hace hincapié en los hábitos que se están perdiendo a consecuencia de la crisis económica. Hechos como el madrugar, prepararse para ir a trabajar…son hábitos que muchos niños no han visto en sus padres. Esto, a pesar de resultar ligeramente arcaico, es un hecho que se evidencia en todos aquellos fenómenos sociales relevantes ocurridos, puesto que tienen capacidad para cambiar tendencias en la sociedad. En cualquier caso, parece uno de los temas de menor relevancia que se pueden extraer de la entrevista.

En lo que respecta a formación, se señala como un factor clave a la hora de lucha contra el desempleo juvenil, a pesar de las pocas oportunidades que se suceden. Esto lo contrasta con países de America Latina o África en los que el problema es mucho más grave por ese déficit de formación. En cualquier caso, hace referencia a la necesidad de focalizar de forma correcta esas políticas formativas, puesto que existen territorios donde la formación y la demanda de trabajo no tienen una concordancia, algo que mejoraría considerablemente la empleabilidad de los ciudadanos.

En este sentido, se destaca la importancia del localismo de las políticas de empleo. Rofman señala a los actores locales como aquellos que conocen con mucho más detalle los problemas y situaciones que acontecen en su territorio. Contar con estos agentes sociales, favorecería la implementación de políticas mucho más efectivas. Esto contrasta con procesos como el que promueve la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, que supondría la pérdida de competencias en casos concretos por parte de los entes locales, afectando directamente en materia de empleo.

En definitiva, un interesante análisis sobre desempleo juvenil realizado por un agente externo al ámbito nacional, como es Rafael Rofman, que viene a coincidir con propuestas realizadas por muchos investigadores del territorio español en lo que a desarrollo local se refiere.

 

[1] http://www.eldiario.es/andalucia/Entrevista-Rafael-Rofman-empleo-juvenil_0_267724152.html