En estos momentos de crisis, esa es la pregunta que recorre la mente de esa gran cantidad de personas que se encuentran sin empleo. ¿Existe una respuesta a esta difícil pregunta? La respuesta es que lamentablemente encontrar un puesto de trabajo ha pasado a ser una tarea difícil, pero no imposible. Existen una serie de pautas que si bien no nos asegurarán un puesto, si nos facilitarán vernos incluidos en los procesos de selección que se vayan dando.

Un recurso que a menudo tendemos a infravalorar es la AUTOCANDIDATURA. Esta forma de búsqueda de empleo trata de adelantarnos a las necesidades de la empresa, ofreciéndonos directamente antes de que una oferta sea publicada. La autocandidatura suele verse como una pérdida de tiempo debido a que nos encontramos ofreciéndonos en puestos que, en principio, no necesitan personal. Sin embargo, sin analizamos las formas en las que las empresas contratan, veremos que la autocandidatura aumentará considerablemente nuestra empleabilidad.

El proceso de contratación en empresas de dimensiones pequeñas o medianas (y cada vez más en las grandes, véase Ford) empieza atendiendo al recurso más cercano del que disponen, que no es otro que los conocidos de empresarios y trabajadores, es decir a las relaciones personales que se encuentran dentro del circulo de la empresa. El recurso del networking realizará una primera criba a la hora de contratar a un empleado. Por tanto, encontrarnos dentro de esos círculos profesionales a los que por experiencia pertenezcamos debe ser una de las pautas que facilitará nuestra búsqueda. Cabe destacar que esta forma de encontrar empleo gana cada día más importancia.

Una vez se ha prestado atención al entorno más cercano, el siguiente paso será recurrir a curriculums y muestras de interés que se encuentren en posesión de la empresa. Es aquí donde cobra importancia el proceso de autocandidatura. Si no nos encontramos en un círculo relacional determinado, nuestras posibilidades pasarán por adelantarnos a un posible proceso de selección.

Por último, si después de estos pasos la empresa sigue sin cubrir un puesto, recurrirá a publicar una oferta, ya sea en empresas privadas o recurriendo a instituciones públicas (SERVEF). Es decir, cuando una oferta se publica, ya se ha descartado los dos procesos previos, por lo que hemos perdido una oportunidad de adelantarnos. En este último caso, deberemos enfrentarnos a un proceso selectivo en el que incurrirá un gran número de personas.

En definitiva, una actitud proactiva en la búsqueda de empleo puede determinar nuestro éxito o fracaso. No perder los contactos profesionales de nuestro ámbito laboral y marcarnos unas empresas y puestos objetivo a los que optar para adelantarnos a procesos selectivos pueden facilitarnos la entrada al mercado laboral, haciendo de la autocandidatura un recurso mucho más útil.